
BMW, Mercedes y VW formaron parte de
la acción. Mercedes suministró un modelo 250 SE negro,
que apareció en dos secuencias. Conducido por un chófer,
el coche atravesó la frontera entre Alemania el Este y del Oeste
por la aduana de Charlie, con Bond (Roger Moore) y su jefe M (Robert Brown)
en el asiento de atrás.
Además, Bond resulta atrapado
en una persecución cerca de una estación de tren, en el estadio
Karl Marx (las escenas se rodaron en Peterborough, Inglaterra) y se escapa
continuando espontáneamente su viaje por la vía del tren.
Para que funcionara este truco, los
técnicos de efectos especiales cambiaron los ejes del vehículo.
Cuando se aproximaba un tren en la dirección contraria, 007 salió
del coche por la ventana del techo, escaló hasta la capota y saltó
hasta el tren que avanzaba cerca de él. Aquí Martin
Grace hizo de doble de Roger Moore. El Mercedes, que fue abandonado
a su suerte, es lanzado por el aire antes de aterrizar en un estanque.
Para crear este efecto se construyó una rampa.
En una escena de persecución
en le Avus de Berlín, la policía, que tiene coches BMW de
la serie 5 y una moto BMW persiguen a James Bond, que conduce un Alfa Romeo
robado en una carrera escalofriante por las calles de Berlín.