
En el 12º salón del automóvil de Tokio de octubre de 1965, un Toyota 2000GT causó sensación. Tenía un motor de seis cilindros en línea con una cilindrada de dos litros y dos árboles de levas que ayudaban al coche a alcanzar una velocidad máxima de 220 Km/h. Esto se conseguía gracias a una potencia de 150 caballos a 6600 rpm. Además, el vehículo tenía unos detalles técnicos excelentes: suspensión independiente delante y detrás, discos de freno Dunlop delante y detrás y una ; caja de cambios de cinco velocidades.
En octubre de 1967 habían salido 337 de estos coches de la cadena de montaje (351 según otras fuentes). Dos de ellos se hicieron descapotables para la película. La calandra y el parabrisas se dejaron intactos, pero la trasera se cambió por completo. Sólo se dejó el parachoques y los pilotos traseros. En la película el biplaza descapotable no es utilizado por el propio Bond sino por su colega Aki, interpretada por la actriz japonesa Akiko Wakabayashi. No obstante, para aquella época el coche se equipó con extras muy revolucionarios. Para hacer honor a la reputación japonesa de nación de entusiastas de la tecnología, se equipó el vehículo con los siguientes juguetes electrónicos: un sistema de circuito cerrado de televisión (por el que se instalaban cámaras detrás de las matrículas, para filmar todo lo que ocurriera por delante y por detrás del coche), un teléfono inalámbrico, un receptor HiFi, una cassette que se ponía en marcha automáticamente en cuanto oían voces, una cámara de vídeo en la guantera y una televisión en color en miniatura.